jueves, 26 de abril de 2012
Solo un juego...
Perdi, lo reconozco. Tal vez no haya sido victoria tuya, ni de nadie, pero yo he perdido. Perdi al recordarte, al no poder sacarte de mi cabeza, al no poder evitar tenerte en mente.
Pero, ¿Como no hacerlo?
Su tierna mirada que me hace olvidarme de mi alrededor, su sonrisa que me hipnotiza, se han quedado tatuados en mi mente, y ahora que busco sacarlos, me es imposible, acepto que he perdido, pero no solo he perdido este juego mental, pues junto con esto, he perdido la cordura...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)