Estando en la noche oscura
Basta ver la esplendorosa luna
Para recordar su silueta
Y presenciar su esencia
Que me trae la dulce demencia
de la poesía, ésta Julieta
moderna, ella aúna
las mas altas artes.
Bella, dulce y grácil,
a ella le resulta fácil
con su mirada enamorarte.
Musas de su altura, una
Solo ella, tiene la cura
a penas y amarguras
en tan singular sonrisa,
y como si con eso no bastara
a escucharla esperad,
pues su dulce voz y risa
demuestran la mas pura sinceridad
Cuando perdía dirección y razón
a ella hablaba, y fue virtud,
pues me habló con la única voz
que debía escuchar: la del corazón
cuando me hallaba en zozobra.
Encarna a la Madre Naturaleza,
pues no es mas que obra
divina, tan espectacular belleza.
Y lo mejor de todo,
es que no lo preferiría
de cualquier otro modo
pues a ella la puedo llamar:
amiga.