En la tierra que Dios
Le legó a sus criaturas
Uno vaga con frío
Acompañado de penurias
Vaga solo por sus dominios
Le reverencian sus súbditos
Y complacen sus designios
Por ser el primero y el último
La aurora boreal contempla,
A los bosques mudos entra,
Mas siendo de su estirpe
Único eslabón, ¿de qué le sirve
Ser nombrado rey del mundo
Amo y señor de la tierra
S su dolor es profundo
Y su corazón nadie consuela?
Su desgracia la peor ha sido,
La que nunca retratarán
La de su impotente alarido,
La de la soledad de Adán
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